Lowe London ha cubierto finalmente la vacante de ceo con una mujer: Amanda Walsh, que asumirá el 2 de octubre sucediendo a Garry Lace, que salió de la agencia abruptamente en mayo pasado.
Walsh fue hasta hace tres meses ceo de Red Cell, una unidad del grupo WPP. Había llegado a esa agencia en mayo de 2004 y, cuando Red Cell fue rebautizada como United, en enero pasado, asumió el cargo de presidenta.
“Amanda es una player mayor en la industria publicitaria de Gran Bretaña, con una rica experiencia”, declaró aliviado Stephen Gatfield, ceo mundial de Lowe, en una declaración escrita. “Ha sido la elección natural para que Lowe London tenga un management creativo, empresario y moderno”, abundó.
Un equipo de emergencia
En Lowe, Amanda Walsh se unirá a un team de dirección (para muchos, de emergencia) que incluye al director creativo ejecutivo Ed Morris, la responsable máxima de estrategia Rebecca Morgan, el managing director Chris Hunton y la cmo Judy Mitchem.
La precipitada salida de Lace se produjo en mayo, cuando sus superiores lanzaron una investigación sobre acusaciones de que el año pasado se había reunido “más de una vez” con el ex chairman Frank Lowe para discutir cuestiones relacionadas con la cuenta de Tesco, que todavía estaba en la agencia.
Como se sabe, Tesco (que factura unos 80 millones de dólares) fue la primera cuenta que integró la cartera de la flamante agencia de Sir Frank apenas éste pudo zafar de un impedimento contractual con su ex empresa y estuvo en condiciones de fundar The Red Brick Road.
Con la designación de Walsh parece aclararse el panorama de Lowe London. Pero hay quienes no están seguros de que la historia vaya a concluir tan fácilmente.